Peldaño a peldaño.
Bajo y vuelvo a subir.
Ya no te veo igual.
Te veo mirando tus propias pupilas.
Miro de abajo hacia arriba.
Es tu perfil en medio de la neblina.
No dejes que yo me vea llorar.
Porque vendrá la noche larga.
La paciencia y la vigilia.
No resucitaré de entre los muertos.
Ni menos un tercer día.
Pero si iré a contemplar.
Como es el choque entre la almohada
Y tus cabellos.
Paso de nuevo por el mismo lugar.
A ver si canto o muero.
Rio o bostezo.
Saco mi catalejo
Y se lo paso a la luna
Para que vea paso a paso
El retroceso, detención y avance.
Unidad entre espíritus y sentimientos.
Así es el saludo.
Así es el despido.
A veces se Quiere.
Pero ya no puedo seguir fingiendo
Mis suspiros con esa ráfaga de hojas y viento.
Desalojan mis ideas.
Quedo libre
Pero prisionero de una soledad ajena.
No tengo foto.
Tampoco hay rostro.
Tomo mis cosas envueltas en la superficie escarchada.
Mis manos a los guantes.
Mis manos con guantes a los bolsillos.
Eras algo normal o divino?
Alabanza o un rechazo?
Se cortó la luz.
Buenas noches, me despido...
sábado, 20 de junio de 2009
domingo, 14 de junio de 2009
Locura X, Y, Z.
Me elevas el alma como una golondrina
Que vuela con el amparo de las gardenias.
Me sube el ánimo abriendo el abanico de dones.
Don de abrazar.
De amar a escondidas.
De acariciar tus cabellos.
De envolverte con mis brazos.
De soltarte como un soplo.
E irme a llorar a la higuera
Para marcar mis lágrimas en su corteza.
Soy el cronista de la última vez que besaste mis labios.
No me muero de pena.
Sino sería llanto.
Es la espalda con el tacto.
La historia de la locura.
Que sin contexto son trampas.
Pero si tu reflejo.
Es transparente como el agua.
Doy vuelta mi rostro.
Solo queda tu brisa floral.
Me acuerdo que te prometí
Lanzar miles de hojas a la mar.
Para que te fijes cuan ancha es la soledad.
Es la distancia que hay entre dos palabras.
Locura y Necesidad.
Locura es escribir locura.
Necesaria es la Locura.
Necesario es que la musa en la prosa
Disfrute la orilla de la costa.
Historia diaria es una locura necesaria.
Sentí que morirse de pena es no sentir el diálogo en mis oídos.
Vacíos sentimentales...
Me dabas tus manos para soñar con aquellos ojos anchos.
El sol y la Luna...
Los amantes...
Que vuela con el amparo de las gardenias.
Me sube el ánimo abriendo el abanico de dones.
Don de abrazar.
De amar a escondidas.
De acariciar tus cabellos.
De envolverte con mis brazos.
De soltarte como un soplo.
E irme a llorar a la higuera
Para marcar mis lágrimas en su corteza.
Soy el cronista de la última vez que besaste mis labios.
No me muero de pena.
Sino sería llanto.
Es la espalda con el tacto.
La historia de la locura.
Que sin contexto son trampas.
Pero si tu reflejo.
Es transparente como el agua.
Doy vuelta mi rostro.
Solo queda tu brisa floral.
Me acuerdo que te prometí
Lanzar miles de hojas a la mar.
Para que te fijes cuan ancha es la soledad.
Es la distancia que hay entre dos palabras.
Locura y Necesidad.
Locura es escribir locura.
Necesaria es la Locura.
Necesario es que la musa en la prosa
Disfrute la orilla de la costa.
Historia diaria es una locura necesaria.
Sentí que morirse de pena es no sentir el diálogo en mis oídos.
Vacíos sentimentales...
Me dabas tus manos para soñar con aquellos ojos anchos.
El sol y la Luna...
Los amantes...
sábado, 13 de junio de 2009
Tus besos.
Yace en las sendas.
La apertura de los pétalos.
Caminante, paciente, un amante.
Por donde su otra vida recorre.
La matriz gigante del parto espiritual.
Recuesta ya su sólida y física capa
En donde la mente no descansa
Sino trabaja.
Un alucinógeno de ansiedades.
Parece que es el re- encuentro...
Soñar se llama este viaje.
Amores sin penumbras.
La silla sin ser sentada.
O que tu sobra de amor es no suplente.
Mi convicción es volver a ser yo.
Me columpio en la Luna
Y mi cascabel despertador es la risa del cometa.
Mi verdadero hogar es mi mente.
Y mi camino son mis pies.
Tus lágrimas las transformo en el cause de una cascada de luces.
La cual, día a día bebo un poco de ella
Para que mi corazón lata con más cercanía vital.
Va y viene solo el amor nos envuelve.
Que escribir es decir lo que los labios no quieren.
Pero sí!
Quiero dualizar la sensación del principio del fin.
Toda la causa con el gran efecto.
Beso de compañía
¿Por qué?
Expresar libertad de desarrollo en el espacio.
Las cosas...
Humildad del perdón...
Si supieras que tu hogar es un castillo de sueños
Y que tus convivientes eternos
Son el don de dar ese beso tierno.
La apertura de los pétalos.
Caminante, paciente, un amante.
Por donde su otra vida recorre.
La matriz gigante del parto espiritual.
Recuesta ya su sólida y física capa
En donde la mente no descansa
Sino trabaja.
Un alucinógeno de ansiedades.
Parece que es el re- encuentro...
Soñar se llama este viaje.
Amores sin penumbras.
La silla sin ser sentada.
O que tu sobra de amor es no suplente.
Mi convicción es volver a ser yo.
Me columpio en la Luna
Y mi cascabel despertador es la risa del cometa.
Mi verdadero hogar es mi mente.
Y mi camino son mis pies.
Tus lágrimas las transformo en el cause de una cascada de luces.
La cual, día a día bebo un poco de ella
Para que mi corazón lata con más cercanía vital.
Va y viene solo el amor nos envuelve.
Que escribir es decir lo que los labios no quieren.
Pero sí!
Quiero dualizar la sensación del principio del fin.
Toda la causa con el gran efecto.
Beso de compañía
¿Por qué?
Expresar libertad de desarrollo en el espacio.
Las cosas...
Humildad del perdón...
Si supieras que tu hogar es un castillo de sueños
Y que tus convivientes eternos
Son el don de dar ese beso tierno.
sábado, 6 de junio de 2009
Alas de secretos.
Sentados, inclinados.
Con los ojos hacia la superficie inerte.
Decretan sueños de niño.
Como la maravilla del mundo.
Viajero, sereno; movible a la hora del día.
Día que ya viaja para dormir junto a las maletas.
Por allá arriba las sujetan alas de algodón.
Seres de perla fina y espuma.
Amarran nuestras almas para que la fe
Que yace en la cuna, cresca, se desarrolle y jamás muera.
La trascendencia es su causa.
Causa es la vida dentro de un libro de cuentos.
Ser valientes, armoniosos.
Que la vista sea un proyector de ideas de luz.
Sin luz no tengo vida: muerto vivo.
Vegetación lúgubre, visionaria, decorativa del estrecho camino.
Pendiente positivismo de los colores diarios.
Como lo dijo la sabiduría de los movimientos... la vida está llena de ellos.
Desearía que no se fuera el amparo
De las lámparas verdes que sujetan tus manos.
Peso/ contrapeso; la agilidad de deseos prósperos.
Prósperos ojos, eterno resplandor.
No somos nada dentro de lo mucho
Somos mucho dentro lo poco.
¿Alguna vez los humanos tendrán alas?
- Las tenemos... solo algunos la saben utilizar- replicó ella, tomándole la mano en medio del bosque.
Con los ojos hacia la superficie inerte.
Decretan sueños de niño.
Como la maravilla del mundo.
Viajero, sereno; movible a la hora del día.
Día que ya viaja para dormir junto a las maletas.
Por allá arriba las sujetan alas de algodón.
Seres de perla fina y espuma.
Amarran nuestras almas para que la fe
Que yace en la cuna, cresca, se desarrolle y jamás muera.
La trascendencia es su causa.
Causa es la vida dentro de un libro de cuentos.
Ser valientes, armoniosos.
Que la vista sea un proyector de ideas de luz.
Sin luz no tengo vida: muerto vivo.
Vegetación lúgubre, visionaria, decorativa del estrecho camino.
Pendiente positivismo de los colores diarios.
Como lo dijo la sabiduría de los movimientos... la vida está llena de ellos.
Desearía que no se fuera el amparo
De las lámparas verdes que sujetan tus manos.
Peso/ contrapeso; la agilidad de deseos prósperos.
Prósperos ojos, eterno resplandor.
No somos nada dentro de lo mucho
Somos mucho dentro lo poco.
¿Alguna vez los humanos tendrán alas?
- Las tenemos... solo algunos la saben utilizar- replicó ella, tomándole la mano en medio del bosque.
Sueños reales.
Todo está vacío.
Te veo desde mi ventanal azul.
Quisiera que la cuna de mi vid.
Fueran tus abrazos abiertos de calor.
Contemplo aquellos pies descalzos
Y tus cabellos con el viento originan la rosa.
Me indica hacer lo que dicta el motor coronario.
Correr hacia donde el alba besa tus manos cada mañana.
Cuyo cómplice de todo esto son sus rayos permanentes.
Te elevas hasta lo alto de la cumbre de enredaderas
Para que aquella gran esfera te regale unas pupilas de rubí.
Porque ya mañana será el día de los astros eternos.
Bajarás al suelo de mármol.
Cuando tu amado te dé el beso de la agonía en los sueños.
Así, las siluetas traspasarán las fronteras del caos.
Y llegue ese abrazo transparente deseado.
Es abrazar vuestro espíritu.
Que día a día nos llena de sorpresas.
Queremos ver el mundo tan enorme.
Pero es tan pequeño.
Cuando nuestros pensamientos se hacen uno solo.
Aquel rostro de los mil gestos
Se vuelve hacia la matriz de los ojos cerrados.
Para alcanzarnos con sus manos.
Y ser sutiles, para cuando ya no seremos los "humanos".
Te veo desde mi ventanal azul.
Quisiera que la cuna de mi vid.
Fueran tus abrazos abiertos de calor.
Contemplo aquellos pies descalzos
Y tus cabellos con el viento originan la rosa.
Me indica hacer lo que dicta el motor coronario.
Correr hacia donde el alba besa tus manos cada mañana.
Cuyo cómplice de todo esto son sus rayos permanentes.
Te elevas hasta lo alto de la cumbre de enredaderas
Para que aquella gran esfera te regale unas pupilas de rubí.
Porque ya mañana será el día de los astros eternos.
Bajarás al suelo de mármol.
Cuando tu amado te dé el beso de la agonía en los sueños.
Así, las siluetas traspasarán las fronteras del caos.
Y llegue ese abrazo transparente deseado.
Es abrazar vuestro espíritu.
Que día a día nos llena de sorpresas.
Queremos ver el mundo tan enorme.
Pero es tan pequeño.
Cuando nuestros pensamientos se hacen uno solo.
Aquel rostro de los mil gestos
Se vuelve hacia la matriz de los ojos cerrados.
Para alcanzarnos con sus manos.
Y ser sutiles, para cuando ya no seremos los "humanos".
jueves, 4 de junio de 2009
Arriba a la derecha/ tres pasos y un beso de amor.
Te esperaba en el subterráneo.
Número uno del andén.
De luces azules y blancas.
Como también mezcla de ambas
Anunciaban el aclarar de media tarde.
Mi paciencia para verte el rostro.
Inunda el camino de pensamientos.
Los pasos colman el ambiente.
Del pesar de las almas.
Cobrando cuentas en una larga fila
De deudores cansados.
Una y otra vez se cruzan
Los carros del destino.
Prolongación de los deseos.
Un boleto es un minuto
Para estrechar tu pecho contra el mío.
Finalmente estás aquí
En otro lugar de mi universo.
Y yo uniendo las letras
Que se cuentan secretos
Cada vez que se unen para formar el sentido de mis pensamientos.
Cuando corre el viento de lo atrayente
Como también de lo llevadero.
De mis secretos sobre la niñez y madurez del alma.
Has llegado frente a mí
Sin demora; al fin y al cabo lo infinito.
Ternura... un café a escondidas?
Subiendo a la superficie del andén cero.
Vista panorámica: La ciudad del caos apaciguador.
Número uno del andén.
De luces azules y blancas.
Como también mezcla de ambas
Anunciaban el aclarar de media tarde.
Mi paciencia para verte el rostro.
Inunda el camino de pensamientos.
Los pasos colman el ambiente.
Del pesar de las almas.
Cobrando cuentas en una larga fila
De deudores cansados.
Una y otra vez se cruzan
Los carros del destino.
Prolongación de los deseos.
Un boleto es un minuto
Para estrechar tu pecho contra el mío.
Finalmente estás aquí
En otro lugar de mi universo.
Y yo uniendo las letras
Que se cuentan secretos
Cada vez que se unen para formar el sentido de mis pensamientos.
Cuando corre el viento de lo atrayente
Como también de lo llevadero.
De mis secretos sobre la niñez y madurez del alma.
Has llegado frente a mí
Sin demora; al fin y al cabo lo infinito.
Ternura... un café a escondidas?
Subiendo a la superficie del andén cero.
Vista panorámica: La ciudad del caos apaciguador.
miércoles, 3 de junio de 2009
La Guerra ( parte I/ Violeta Paz Jaramillo)
Nuestros cuerpos se declaran la guerra
tu te lanzas contra de mi ombligo
como si fuese un boton para apagarme.
rápidamente te respondo, mis manos entrelazan tu cuello
mis piernas suben hasta tus caderas.
ahora estamos mas cerca que antes
la guerra comienza a tomar fuerza
un tira y afloja de cuerpo elásticos
a veces violentos, a veces sutiles
los labios se mastican
las lenguas se quedan mudas
las manos ya son parte del otro
los ombligos a veces logran acercarse
otras se encuentran lejos
la guerra
esta guerra que nunca dura 100 años
pero posee minutos
significativo cada respiro en cada milésima de segundo
toda esta lucha
que nos declaramos
es nuestra guerra
la que siempre aparece
y jamás nos deja derrotados.
La Guerra ( parte II/ Miguel Ángel Sanhueza)
No pasaron más de cien
ni menos de cincuenta
Los segundos en que nuestros ojos
Escribían la palabra "amor".
Nuestra mitad no es el ombligo.
Son nuestros cuerpos solitarios.
Espacio, tiempo, anhelo de sentimientos.
Parpadean tus dos bellos luceros
En el frío intenso de mi soledad.
Cuerpos separados.
Manos semi- abiertas.
Y los cigarrillos aún se queman...
Aparecen las neblinas.
Colores y formas finas.
Nuestra guerra, una simple riña.
Se ha transformado en lucha de caricias.
"Del amor al odio un paso".
Del amor naces Tú.
Amor del amor.
Hacia el odio no hay paso.
Doy un paso y camino
Por aquellas frágiles ropas de cosmos y lunas.
Manos, labios, presencia.
Tú; un regalo.
Me miras hacia el cielo del techo.
Me bajas hacia el suelo, el infierno bueno.
Hombros, muñecas, paciencia.
La libertad de amar.
La represión a no sentir.
Guerra impredecible.
En estas líneas del relato
No pasaron más de cien
Ni menos de cincuenta segundos.
Porque desde que abrí mis ojos
Ya estaba pensando en Ti...
ni menos de cincuenta
Los segundos en que nuestros ojos
Escribían la palabra "amor".
Nuestra mitad no es el ombligo.
Son nuestros cuerpos solitarios.
Espacio, tiempo, anhelo de sentimientos.
Parpadean tus dos bellos luceros
En el frío intenso de mi soledad.
Cuerpos separados.
Manos semi- abiertas.
Y los cigarrillos aún se queman...
Aparecen las neblinas.
Colores y formas finas.
Nuestra guerra, una simple riña.
Se ha transformado en lucha de caricias.
"Del amor al odio un paso".
Del amor naces Tú.
Amor del amor.
Hacia el odio no hay paso.
Doy un paso y camino
Por aquellas frágiles ropas de cosmos y lunas.
Manos, labios, presencia.
Tú; un regalo.
Me miras hacia el cielo del techo.
Me bajas hacia el suelo, el infierno bueno.
Hombros, muñecas, paciencia.
La libertad de amar.
La represión a no sentir.
Guerra impredecible.
En estas líneas del relato
No pasaron más de cien
Ni menos de cincuenta segundos.
Porque desde que abrí mis ojos
Ya estaba pensando en Ti...
lunes, 1 de junio de 2009
Sin Pedir/ Te Recibí.
Me detuve en la misma esquina
Para esperar tu figura en la luz de ese foco.
La luz de allá me dijo: Espérala!
La luz vecina me dijo: Ámala!
Los edificios dibujaban un corazón para Ti.
Y que entre mis dedos aparece una flor.
Te regalo un ramo de besos.
Y un campo de caricias.
Y en esa colina... está tu Hogar
Para cuando la lluvia simule que no hay nada en tu Vida.
Soy un dramaturgo: para que lloremos y riamos juntos.
Soy un músico: para que seamos notas de una bella armonía.
Aparece el Sol y amanece en nuestros corazones.
Llenos de dicha; se apagan los focos.
Que Tú eres mi Luz diaria.
Farol en medio de la mar nunca navegada.
Se pasó por mis ojos la niñez.
En donde no dije la palabra.
En donde no ví tu figura por el pasillo.
En donde el vidrio dejó de empañarse.
Y se fue junto contigo, hacia tus sueños
Cerré las manos.
Abrí los ojos como dos soles en eclipse.
Junté mis pies.
Y alzé el vuelo de la chispa que me hacía vivir.
Para ser contigo esa Luz Diaria.
Ya no me detuve en la misma esquina
Para esperar tu figura en la luz de ese foco.
Sacaron los faroles...
Y nuestra almas se fueron en un soplo...
Para esperar tu figura en la luz de ese foco.
La luz de allá me dijo: Espérala!
La luz vecina me dijo: Ámala!
Los edificios dibujaban un corazón para Ti.
Y que entre mis dedos aparece una flor.
Te regalo un ramo de besos.
Y un campo de caricias.
Y en esa colina... está tu Hogar
Para cuando la lluvia simule que no hay nada en tu Vida.
Soy un dramaturgo: para que lloremos y riamos juntos.
Soy un músico: para que seamos notas de una bella armonía.
Aparece el Sol y amanece en nuestros corazones.
Llenos de dicha; se apagan los focos.
Que Tú eres mi Luz diaria.
Farol en medio de la mar nunca navegada.
Se pasó por mis ojos la niñez.
En donde no dije la palabra.
En donde no ví tu figura por el pasillo.
En donde el vidrio dejó de empañarse.
Y se fue junto contigo, hacia tus sueños
Cerré las manos.
Abrí los ojos como dos soles en eclipse.
Junté mis pies.
Y alzé el vuelo de la chispa que me hacía vivir.
Para ser contigo esa Luz Diaria.
Ya no me detuve en la misma esquina
Para esperar tu figura en la luz de ese foco.
Sacaron los faroles...
Y nuestra almas se fueron en un soplo...
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