Parezco de 15
Vivo como de 20
Amo sin números.
Me escondo detrás de tu sombra
Y mi alegría de infante vuelve a vivir en mí.
Es así como se escribe la muerte del miedo.
Con pluma de ave real
Con tinta de llanto feliz.
Sentada frente a mis rodillas
Está la llama de lo que actúo
De lo que pienso
De lo que vivo.
Dormí quieto en el umbral de todo esto.
Un día por la mañana
Una noche con su respiración.
Quizás no sé por qué, ni cuando, ni dónde
Se une cada paso con un desafío.
Altura de las flores
No siendo un ramo de flores.
Es mi necesidad de relatar
Lo que sucede en la sorpresa de verte iluminada.
De verte así tal como eres.
Es una oda de eterna inocencia
Que renacerá un pasado indómito.
De aquellos días donde respiraba latidos de un corazón nuevo.
15 pensamientos por segundo.
20 miradas sigilosas.
Números de las cadenas que me atan a sentir tu esencia...
(*) Dedicada a mi amiga y maestra...
sábado, 31 de octubre de 2009
viernes, 16 de octubre de 2009
Jinetes sin ruta.
Pensaba en libertad
Y por sobre mi cabeza
Corrían sueños montados a caballo.
Tus manos recorrían mis hombros cansados
Adoquines de calle antigua.
Pasarela hacia el rincón donde te amé.
Llegué hacia un costado de tu cama
Y ví un cuerpo viajando en un carrusel
Leyendo ese capítulo de la eternidad.
Pasión, amor, desamor.
Yo con mis ojos brillantes quería comprender
Ese viaje tomando tu mano
Y atados sutilmente por palabras monosílabas.
Ya las abejas desaparecieron.
Ten calma, el panal no sufrirá desgracia
Por su contenido es dulce como tus labios
Suave como tu piel
Vital por como tus caricias me llevan hacia la superficie.
Reloj en medio de los pastizales
Trigo temporero, alimentador de mi alma poética.
Mis prosas son tus pensamientos a la distancia
Tu mirada son pétalos de rosas entre aquel capítulo.
Sin armas vagan las almas.
Sólo por amor me acoges mientras la cortina blanca de la habitación se agita.
Son los suspiros de los astros.
E inscribo tu nombre en el árbol cuyas ramas color de mariposas
Y pétalos de cartas de amor.
Así pasaron las horas en un carrusel
Mientras su música de caja de cisnes
Ambientaban nuestro paseo por la circunferencia vital.
Lentamente te dejo en la paz de tus deseos.
Una brisa agita mis sentidos.
Éramos nosotros quienes corríamos sobre mi cabeza.
Nuestro carrusel inconciente a lo ancho de un camino eterno...
Y por sobre mi cabeza
Corrían sueños montados a caballo.
Tus manos recorrían mis hombros cansados
Adoquines de calle antigua.
Pasarela hacia el rincón donde te amé.
Llegué hacia un costado de tu cama
Y ví un cuerpo viajando en un carrusel
Leyendo ese capítulo de la eternidad.
Pasión, amor, desamor.
Yo con mis ojos brillantes quería comprender
Ese viaje tomando tu mano
Y atados sutilmente por palabras monosílabas.
Ya las abejas desaparecieron.
Ten calma, el panal no sufrirá desgracia
Por su contenido es dulce como tus labios
Suave como tu piel
Vital por como tus caricias me llevan hacia la superficie.
Reloj en medio de los pastizales
Trigo temporero, alimentador de mi alma poética.
Mis prosas son tus pensamientos a la distancia
Tu mirada son pétalos de rosas entre aquel capítulo.
Sin armas vagan las almas.
Sólo por amor me acoges mientras la cortina blanca de la habitación se agita.
Son los suspiros de los astros.
E inscribo tu nombre en el árbol cuyas ramas color de mariposas
Y pétalos de cartas de amor.
Así pasaron las horas en un carrusel
Mientras su música de caja de cisnes
Ambientaban nuestro paseo por la circunferencia vital.
Lentamente te dejo en la paz de tus deseos.
Una brisa agita mis sentidos.
Éramos nosotros quienes corríamos sobre mi cabeza.
Nuestro carrusel inconciente a lo ancho de un camino eterno...
miércoles, 26 de agosto de 2009
Al otro lado del Parque.
Que una palabra no rompa la verdad de tus sentimientos
Que una palabra abra tus ojos frente a lo que vives
Que una palabra sea un umbral de luz dentro de tu pequeña tormenta
Que una palabra cierre ventanas erróneas y abra ventanas de claridad
Que una palabra se convierta en tu campo de amapolas blancas
Que una palabra sea para Ti un instrumento de Luz
Que una palabra al oído provoque el renacer de tu alma primaveral
Que una palabra te acaricie cuando la noche sea amenazante y fría
Que una palabra te lleve al infinito para lograr tus anhelos
Que una palabra sea un susurro para activar tu corazón
Que una palabra sea libertad como un estampido de pájaros.
Ya es el inicio de la madrugada
Cuando recién asumo el fin del comienzo
Recuerdos desiertos de los días
Tu aroma mi excusa para pensar en Ti
Tu respiración, brisa de los manantiales
Nuestros dedos enlazados en una cadena de situaciones
Un beso tímido en el círculo del ambiente
Esperando la luz verde del semáforo
Para avanzar hacia la ladera de las fachadas grises
Tu risa era mi vitalidad
Tus besos eran mi mundo perfecto, paisaje invernal
Tus versos, la trama de estas líneas.
Mi habitación continúa igual cuando abrí la puerta
Papeles fríos, muertos, con amores inconclusos
Se suma un nuevo pergamino
Que está al lado de la vela consumida
Relato lo que fue ese tercer día
La mitad de mi semana.
Son las tres de la mañana
Tres estrellas que adornan tu vestido
Tres puntos cardinales más una reflexión
Norte, Este, Oeste y Contemplación.
Calles amplias, veredas estrechas
Y un chocolate sin disfrutar.
Sentí la oportunidad de amarte
Pero en un parpadei se clausuró un suspiro más.
Ya relatando la historia no contada al otro lado del Parque
Tomé mi bolso, puse música en mis oídos
Y preferí caminar por la otra calle, llamada Santo Olvido.
Carreras de luces, espero mi turno
Sólo dos palabras de este encabezado...
Hasta siempre...
Luz de mi farol.
Que una palabra abra tus ojos frente a lo que vives
Que una palabra sea un umbral de luz dentro de tu pequeña tormenta
Que una palabra cierre ventanas erróneas y abra ventanas de claridad
Que una palabra se convierta en tu campo de amapolas blancas
Que una palabra sea para Ti un instrumento de Luz
Que una palabra al oído provoque el renacer de tu alma primaveral
Que una palabra te acaricie cuando la noche sea amenazante y fría
Que una palabra te lleve al infinito para lograr tus anhelos
Que una palabra sea un susurro para activar tu corazón
Que una palabra sea libertad como un estampido de pájaros.
Ya es el inicio de la madrugada
Cuando recién asumo el fin del comienzo
Recuerdos desiertos de los días
Tu aroma mi excusa para pensar en Ti
Tu respiración, brisa de los manantiales
Nuestros dedos enlazados en una cadena de situaciones
Un beso tímido en el círculo del ambiente
Esperando la luz verde del semáforo
Para avanzar hacia la ladera de las fachadas grises
Tu risa era mi vitalidad
Tus besos eran mi mundo perfecto, paisaje invernal
Tus versos, la trama de estas líneas.
Mi habitación continúa igual cuando abrí la puerta
Papeles fríos, muertos, con amores inconclusos
Se suma un nuevo pergamino
Que está al lado de la vela consumida
Relato lo que fue ese tercer día
La mitad de mi semana.
Son las tres de la mañana
Tres estrellas que adornan tu vestido
Tres puntos cardinales más una reflexión
Norte, Este, Oeste y Contemplación.
Calles amplias, veredas estrechas
Y un chocolate sin disfrutar.
Sentí la oportunidad de amarte
Pero en un parpadei se clausuró un suspiro más.
Ya relatando la historia no contada al otro lado del Parque
Tomé mi bolso, puse música en mis oídos
Y preferí caminar por la otra calle, llamada Santo Olvido.
Carreras de luces, espero mi turno
Sólo dos palabras de este encabezado...
Hasta siempre...
Luz de mi farol.
lunes, 3 de agosto de 2009
Cruzando las ventanas/ recordando las miradas.
Por qué me doy vuelta y ya no está?
Por qué mi risa de niño está muriendo
Cuando el espejo me observa?
Añoro nuestra tarde
La gran ventana de ideales
Revoloteando entre los árboles.
Un cigarrillo?, por supuesto.
Froto las manos.
Ya no somos tan felices.
El camino se dispersa.
Por qué el amor se vé tan fácil?
Sólo escucho un Te Quiero
Sólo siento ese Beso.
Niños adultos en un cuento
Con muchos papeles protagónicos.
Mi hermana, mi compañera.
Mi hermano, mi compañero.
Los dos son amantes.
Los tres somos nuestra pequeña familia.
Camino, me alumbra escaso el farol.
Volteo, sólo veo mi sombra...
Los demás?, viajando en el metro.
Te acuerdas del chinchinero con su organillo?
El agua, los colores, el carnaval?
Zapateo, un resfresco, sentados frente al estacionamiento.
Retroceder lo retrovivido.
Abrazarlos desde mi mente con el suspiro.
Como aquellos... mis amigos.
Por qué mi risa de niño está muriendo
Cuando el espejo me observa?
Añoro nuestra tarde
La gran ventana de ideales
Revoloteando entre los árboles.
Un cigarrillo?, por supuesto.
Froto las manos.
Ya no somos tan felices.
El camino se dispersa.
Por qué el amor se vé tan fácil?
Sólo escucho un Te Quiero
Sólo siento ese Beso.
Niños adultos en un cuento
Con muchos papeles protagónicos.
Mi hermana, mi compañera.
Mi hermano, mi compañero.
Los dos son amantes.
Los tres somos nuestra pequeña familia.
Camino, me alumbra escaso el farol.
Volteo, sólo veo mi sombra...
Los demás?, viajando en el metro.
Te acuerdas del chinchinero con su organillo?
El agua, los colores, el carnaval?
Zapateo, un resfresco, sentados frente al estacionamiento.
Retroceder lo retrovivido.
Abrazarlos desde mi mente con el suspiro.
Como aquellos... mis amigos.
domingo, 5 de julio de 2009
Noticia 04- 07- 09.
Anoche me operé del corazón.
Extrayeron gran cantidad de deseos muertos.
Sueños frustrados y un poco de amor.
Dije ya basta...
No te quiero ver llorar en el mismo pañuelo.
Tu soledad ya no pertenece a la mía.
Mis ganas de decirte una palabra.
Pasaron al sepulcro del aire invernal.
Una experiencia vaga...
Merezco reposo...
Mis pupilas laten mucho...
Mis lágrimas son cápsulas que van a la tierra...
Vivir sería mi concepto de utopía.
Escribir sería mi sobrevivencia.
Es la ruleta dentro de este cofre.
Pabellón de lo perdido.
Quimera es volver a ti por un suspiro.
El sol echó chispas de un plano a otro.
Y tus manos...
No son el calor familiar que solía sentir.
Cuatro Jinetes.
La espalda helada sin sabor.
Sueño, despierto.
Sueño despierto.
He muerto...
Dice mi testamento:
"Que viví lo necesario.
Que mis memorias son letras durmiendo juntas.
Que estoy a punto de llegar a la última página.
De nuevo recorro esas calles que me miran sin compasión.
La pasión?...
La he perdido en dos palabras: hasta siempre."
Extrayeron gran cantidad de deseos muertos.
Sueños frustrados y un poco de amor.
Dije ya basta...
No te quiero ver llorar en el mismo pañuelo.
Tu soledad ya no pertenece a la mía.
Mis ganas de decirte una palabra.
Pasaron al sepulcro del aire invernal.
Una experiencia vaga...
Merezco reposo...
Mis pupilas laten mucho...
Mis lágrimas son cápsulas que van a la tierra...
Vivir sería mi concepto de utopía.
Escribir sería mi sobrevivencia.
Es la ruleta dentro de este cofre.
Pabellón de lo perdido.
Quimera es volver a ti por un suspiro.
El sol echó chispas de un plano a otro.
Y tus manos...
No son el calor familiar que solía sentir.
Cuatro Jinetes.
La espalda helada sin sabor.
Sueño, despierto.
Sueño despierto.
He muerto...
Dice mi testamento:
"Que viví lo necesario.
Que mis memorias son letras durmiendo juntas.
Que estoy a punto de llegar a la última página.
De nuevo recorro esas calles que me miran sin compasión.
La pasión?...
La he perdido en dos palabras: hasta siempre."
sábado, 20 de junio de 2009
Letras con sabor a noche fría.
Peldaño a peldaño.
Bajo y vuelvo a subir.
Ya no te veo igual.
Te veo mirando tus propias pupilas.
Miro de abajo hacia arriba.
Es tu perfil en medio de la neblina.
No dejes que yo me vea llorar.
Porque vendrá la noche larga.
La paciencia y la vigilia.
No resucitaré de entre los muertos.
Ni menos un tercer día.
Pero si iré a contemplar.
Como es el choque entre la almohada
Y tus cabellos.
Paso de nuevo por el mismo lugar.
A ver si canto o muero.
Rio o bostezo.
Saco mi catalejo
Y se lo paso a la luna
Para que vea paso a paso
El retroceso, detención y avance.
Unidad entre espíritus y sentimientos.
Así es el saludo.
Así es el despido.
A veces se Quiere.
Pero ya no puedo seguir fingiendo
Mis suspiros con esa ráfaga de hojas y viento.
Desalojan mis ideas.
Quedo libre
Pero prisionero de una soledad ajena.
No tengo foto.
Tampoco hay rostro.
Tomo mis cosas envueltas en la superficie escarchada.
Mis manos a los guantes.
Mis manos con guantes a los bolsillos.
Eras algo normal o divino?
Alabanza o un rechazo?
Se cortó la luz.
Buenas noches, me despido...
Bajo y vuelvo a subir.
Ya no te veo igual.
Te veo mirando tus propias pupilas.
Miro de abajo hacia arriba.
Es tu perfil en medio de la neblina.
No dejes que yo me vea llorar.
Porque vendrá la noche larga.
La paciencia y la vigilia.
No resucitaré de entre los muertos.
Ni menos un tercer día.
Pero si iré a contemplar.
Como es el choque entre la almohada
Y tus cabellos.
Paso de nuevo por el mismo lugar.
A ver si canto o muero.
Rio o bostezo.
Saco mi catalejo
Y se lo paso a la luna
Para que vea paso a paso
El retroceso, detención y avance.
Unidad entre espíritus y sentimientos.
Así es el saludo.
Así es el despido.
A veces se Quiere.
Pero ya no puedo seguir fingiendo
Mis suspiros con esa ráfaga de hojas y viento.
Desalojan mis ideas.
Quedo libre
Pero prisionero de una soledad ajena.
No tengo foto.
Tampoco hay rostro.
Tomo mis cosas envueltas en la superficie escarchada.
Mis manos a los guantes.
Mis manos con guantes a los bolsillos.
Eras algo normal o divino?
Alabanza o un rechazo?
Se cortó la luz.
Buenas noches, me despido...
domingo, 14 de junio de 2009
Locura X, Y, Z.
Me elevas el alma como una golondrina
Que vuela con el amparo de las gardenias.
Me sube el ánimo abriendo el abanico de dones.
Don de abrazar.
De amar a escondidas.
De acariciar tus cabellos.
De envolverte con mis brazos.
De soltarte como un soplo.
E irme a llorar a la higuera
Para marcar mis lágrimas en su corteza.
Soy el cronista de la última vez que besaste mis labios.
No me muero de pena.
Sino sería llanto.
Es la espalda con el tacto.
La historia de la locura.
Que sin contexto son trampas.
Pero si tu reflejo.
Es transparente como el agua.
Doy vuelta mi rostro.
Solo queda tu brisa floral.
Me acuerdo que te prometí
Lanzar miles de hojas a la mar.
Para que te fijes cuan ancha es la soledad.
Es la distancia que hay entre dos palabras.
Locura y Necesidad.
Locura es escribir locura.
Necesaria es la Locura.
Necesario es que la musa en la prosa
Disfrute la orilla de la costa.
Historia diaria es una locura necesaria.
Sentí que morirse de pena es no sentir el diálogo en mis oídos.
Vacíos sentimentales...
Me dabas tus manos para soñar con aquellos ojos anchos.
El sol y la Luna...
Los amantes...
Que vuela con el amparo de las gardenias.
Me sube el ánimo abriendo el abanico de dones.
Don de abrazar.
De amar a escondidas.
De acariciar tus cabellos.
De envolverte con mis brazos.
De soltarte como un soplo.
E irme a llorar a la higuera
Para marcar mis lágrimas en su corteza.
Soy el cronista de la última vez que besaste mis labios.
No me muero de pena.
Sino sería llanto.
Es la espalda con el tacto.
La historia de la locura.
Que sin contexto son trampas.
Pero si tu reflejo.
Es transparente como el agua.
Doy vuelta mi rostro.
Solo queda tu brisa floral.
Me acuerdo que te prometí
Lanzar miles de hojas a la mar.
Para que te fijes cuan ancha es la soledad.
Es la distancia que hay entre dos palabras.
Locura y Necesidad.
Locura es escribir locura.
Necesaria es la Locura.
Necesario es que la musa en la prosa
Disfrute la orilla de la costa.
Historia diaria es una locura necesaria.
Sentí que morirse de pena es no sentir el diálogo en mis oídos.
Vacíos sentimentales...
Me dabas tus manos para soñar con aquellos ojos anchos.
El sol y la Luna...
Los amantes...
sábado, 13 de junio de 2009
Tus besos.
Yace en las sendas.
La apertura de los pétalos.
Caminante, paciente, un amante.
Por donde su otra vida recorre.
La matriz gigante del parto espiritual.
Recuesta ya su sólida y física capa
En donde la mente no descansa
Sino trabaja.
Un alucinógeno de ansiedades.
Parece que es el re- encuentro...
Soñar se llama este viaje.
Amores sin penumbras.
La silla sin ser sentada.
O que tu sobra de amor es no suplente.
Mi convicción es volver a ser yo.
Me columpio en la Luna
Y mi cascabel despertador es la risa del cometa.
Mi verdadero hogar es mi mente.
Y mi camino son mis pies.
Tus lágrimas las transformo en el cause de una cascada de luces.
La cual, día a día bebo un poco de ella
Para que mi corazón lata con más cercanía vital.
Va y viene solo el amor nos envuelve.
Que escribir es decir lo que los labios no quieren.
Pero sí!
Quiero dualizar la sensación del principio del fin.
Toda la causa con el gran efecto.
Beso de compañía
¿Por qué?
Expresar libertad de desarrollo en el espacio.
Las cosas...
Humildad del perdón...
Si supieras que tu hogar es un castillo de sueños
Y que tus convivientes eternos
Son el don de dar ese beso tierno.
La apertura de los pétalos.
Caminante, paciente, un amante.
Por donde su otra vida recorre.
La matriz gigante del parto espiritual.
Recuesta ya su sólida y física capa
En donde la mente no descansa
Sino trabaja.
Un alucinógeno de ansiedades.
Parece que es el re- encuentro...
Soñar se llama este viaje.
Amores sin penumbras.
La silla sin ser sentada.
O que tu sobra de amor es no suplente.
Mi convicción es volver a ser yo.
Me columpio en la Luna
Y mi cascabel despertador es la risa del cometa.
Mi verdadero hogar es mi mente.
Y mi camino son mis pies.
Tus lágrimas las transformo en el cause de una cascada de luces.
La cual, día a día bebo un poco de ella
Para que mi corazón lata con más cercanía vital.
Va y viene solo el amor nos envuelve.
Que escribir es decir lo que los labios no quieren.
Pero sí!
Quiero dualizar la sensación del principio del fin.
Toda la causa con el gran efecto.
Beso de compañía
¿Por qué?
Expresar libertad de desarrollo en el espacio.
Las cosas...
Humildad del perdón...
Si supieras que tu hogar es un castillo de sueños
Y que tus convivientes eternos
Son el don de dar ese beso tierno.
sábado, 6 de junio de 2009
Alas de secretos.
Sentados, inclinados.
Con los ojos hacia la superficie inerte.
Decretan sueños de niño.
Como la maravilla del mundo.
Viajero, sereno; movible a la hora del día.
Día que ya viaja para dormir junto a las maletas.
Por allá arriba las sujetan alas de algodón.
Seres de perla fina y espuma.
Amarran nuestras almas para que la fe
Que yace en la cuna, cresca, se desarrolle y jamás muera.
La trascendencia es su causa.
Causa es la vida dentro de un libro de cuentos.
Ser valientes, armoniosos.
Que la vista sea un proyector de ideas de luz.
Sin luz no tengo vida: muerto vivo.
Vegetación lúgubre, visionaria, decorativa del estrecho camino.
Pendiente positivismo de los colores diarios.
Como lo dijo la sabiduría de los movimientos... la vida está llena de ellos.
Desearía que no se fuera el amparo
De las lámparas verdes que sujetan tus manos.
Peso/ contrapeso; la agilidad de deseos prósperos.
Prósperos ojos, eterno resplandor.
No somos nada dentro de lo mucho
Somos mucho dentro lo poco.
¿Alguna vez los humanos tendrán alas?
- Las tenemos... solo algunos la saben utilizar- replicó ella, tomándole la mano en medio del bosque.
Con los ojos hacia la superficie inerte.
Decretan sueños de niño.
Como la maravilla del mundo.
Viajero, sereno; movible a la hora del día.
Día que ya viaja para dormir junto a las maletas.
Por allá arriba las sujetan alas de algodón.
Seres de perla fina y espuma.
Amarran nuestras almas para que la fe
Que yace en la cuna, cresca, se desarrolle y jamás muera.
La trascendencia es su causa.
Causa es la vida dentro de un libro de cuentos.
Ser valientes, armoniosos.
Que la vista sea un proyector de ideas de luz.
Sin luz no tengo vida: muerto vivo.
Vegetación lúgubre, visionaria, decorativa del estrecho camino.
Pendiente positivismo de los colores diarios.
Como lo dijo la sabiduría de los movimientos... la vida está llena de ellos.
Desearía que no se fuera el amparo
De las lámparas verdes que sujetan tus manos.
Peso/ contrapeso; la agilidad de deseos prósperos.
Prósperos ojos, eterno resplandor.
No somos nada dentro de lo mucho
Somos mucho dentro lo poco.
¿Alguna vez los humanos tendrán alas?
- Las tenemos... solo algunos la saben utilizar- replicó ella, tomándole la mano en medio del bosque.
Sueños reales.
Todo está vacío.
Te veo desde mi ventanal azul.
Quisiera que la cuna de mi vid.
Fueran tus abrazos abiertos de calor.
Contemplo aquellos pies descalzos
Y tus cabellos con el viento originan la rosa.
Me indica hacer lo que dicta el motor coronario.
Correr hacia donde el alba besa tus manos cada mañana.
Cuyo cómplice de todo esto son sus rayos permanentes.
Te elevas hasta lo alto de la cumbre de enredaderas
Para que aquella gran esfera te regale unas pupilas de rubí.
Porque ya mañana será el día de los astros eternos.
Bajarás al suelo de mármol.
Cuando tu amado te dé el beso de la agonía en los sueños.
Así, las siluetas traspasarán las fronteras del caos.
Y llegue ese abrazo transparente deseado.
Es abrazar vuestro espíritu.
Que día a día nos llena de sorpresas.
Queremos ver el mundo tan enorme.
Pero es tan pequeño.
Cuando nuestros pensamientos se hacen uno solo.
Aquel rostro de los mil gestos
Se vuelve hacia la matriz de los ojos cerrados.
Para alcanzarnos con sus manos.
Y ser sutiles, para cuando ya no seremos los "humanos".
Te veo desde mi ventanal azul.
Quisiera que la cuna de mi vid.
Fueran tus abrazos abiertos de calor.
Contemplo aquellos pies descalzos
Y tus cabellos con el viento originan la rosa.
Me indica hacer lo que dicta el motor coronario.
Correr hacia donde el alba besa tus manos cada mañana.
Cuyo cómplice de todo esto son sus rayos permanentes.
Te elevas hasta lo alto de la cumbre de enredaderas
Para que aquella gran esfera te regale unas pupilas de rubí.
Porque ya mañana será el día de los astros eternos.
Bajarás al suelo de mármol.
Cuando tu amado te dé el beso de la agonía en los sueños.
Así, las siluetas traspasarán las fronteras del caos.
Y llegue ese abrazo transparente deseado.
Es abrazar vuestro espíritu.
Que día a día nos llena de sorpresas.
Queremos ver el mundo tan enorme.
Pero es tan pequeño.
Cuando nuestros pensamientos se hacen uno solo.
Aquel rostro de los mil gestos
Se vuelve hacia la matriz de los ojos cerrados.
Para alcanzarnos con sus manos.
Y ser sutiles, para cuando ya no seremos los "humanos".
jueves, 4 de junio de 2009
Arriba a la derecha/ tres pasos y un beso de amor.
Te esperaba en el subterráneo.
Número uno del andén.
De luces azules y blancas.
Como también mezcla de ambas
Anunciaban el aclarar de media tarde.
Mi paciencia para verte el rostro.
Inunda el camino de pensamientos.
Los pasos colman el ambiente.
Del pesar de las almas.
Cobrando cuentas en una larga fila
De deudores cansados.
Una y otra vez se cruzan
Los carros del destino.
Prolongación de los deseos.
Un boleto es un minuto
Para estrechar tu pecho contra el mío.
Finalmente estás aquí
En otro lugar de mi universo.
Y yo uniendo las letras
Que se cuentan secretos
Cada vez que se unen para formar el sentido de mis pensamientos.
Cuando corre el viento de lo atrayente
Como también de lo llevadero.
De mis secretos sobre la niñez y madurez del alma.
Has llegado frente a mí
Sin demora; al fin y al cabo lo infinito.
Ternura... un café a escondidas?
Subiendo a la superficie del andén cero.
Vista panorámica: La ciudad del caos apaciguador.
Número uno del andén.
De luces azules y blancas.
Como también mezcla de ambas
Anunciaban el aclarar de media tarde.
Mi paciencia para verte el rostro.
Inunda el camino de pensamientos.
Los pasos colman el ambiente.
Del pesar de las almas.
Cobrando cuentas en una larga fila
De deudores cansados.
Una y otra vez se cruzan
Los carros del destino.
Prolongación de los deseos.
Un boleto es un minuto
Para estrechar tu pecho contra el mío.
Finalmente estás aquí
En otro lugar de mi universo.
Y yo uniendo las letras
Que se cuentan secretos
Cada vez que se unen para formar el sentido de mis pensamientos.
Cuando corre el viento de lo atrayente
Como también de lo llevadero.
De mis secretos sobre la niñez y madurez del alma.
Has llegado frente a mí
Sin demora; al fin y al cabo lo infinito.
Ternura... un café a escondidas?
Subiendo a la superficie del andén cero.
Vista panorámica: La ciudad del caos apaciguador.
miércoles, 3 de junio de 2009
La Guerra ( parte I/ Violeta Paz Jaramillo)
Nuestros cuerpos se declaran la guerra
tu te lanzas contra de mi ombligo
como si fuese un boton para apagarme.
rápidamente te respondo, mis manos entrelazan tu cuello
mis piernas suben hasta tus caderas.
ahora estamos mas cerca que antes
la guerra comienza a tomar fuerza
un tira y afloja de cuerpo elásticos
a veces violentos, a veces sutiles
los labios se mastican
las lenguas se quedan mudas
las manos ya son parte del otro
los ombligos a veces logran acercarse
otras se encuentran lejos
la guerra
esta guerra que nunca dura 100 años
pero posee minutos
significativo cada respiro en cada milésima de segundo
toda esta lucha
que nos declaramos
es nuestra guerra
la que siempre aparece
y jamás nos deja derrotados.
La Guerra ( parte II/ Miguel Ángel Sanhueza)
No pasaron más de cien
ni menos de cincuenta
Los segundos en que nuestros ojos
Escribían la palabra "amor".
Nuestra mitad no es el ombligo.
Son nuestros cuerpos solitarios.
Espacio, tiempo, anhelo de sentimientos.
Parpadean tus dos bellos luceros
En el frío intenso de mi soledad.
Cuerpos separados.
Manos semi- abiertas.
Y los cigarrillos aún se queman...
Aparecen las neblinas.
Colores y formas finas.
Nuestra guerra, una simple riña.
Se ha transformado en lucha de caricias.
"Del amor al odio un paso".
Del amor naces Tú.
Amor del amor.
Hacia el odio no hay paso.
Doy un paso y camino
Por aquellas frágiles ropas de cosmos y lunas.
Manos, labios, presencia.
Tú; un regalo.
Me miras hacia el cielo del techo.
Me bajas hacia el suelo, el infierno bueno.
Hombros, muñecas, paciencia.
La libertad de amar.
La represión a no sentir.
Guerra impredecible.
En estas líneas del relato
No pasaron más de cien
Ni menos de cincuenta segundos.
Porque desde que abrí mis ojos
Ya estaba pensando en Ti...
ni menos de cincuenta
Los segundos en que nuestros ojos
Escribían la palabra "amor".
Nuestra mitad no es el ombligo.
Son nuestros cuerpos solitarios.
Espacio, tiempo, anhelo de sentimientos.
Parpadean tus dos bellos luceros
En el frío intenso de mi soledad.
Cuerpos separados.
Manos semi- abiertas.
Y los cigarrillos aún se queman...
Aparecen las neblinas.
Colores y formas finas.
Nuestra guerra, una simple riña.
Se ha transformado en lucha de caricias.
"Del amor al odio un paso".
Del amor naces Tú.
Amor del amor.
Hacia el odio no hay paso.
Doy un paso y camino
Por aquellas frágiles ropas de cosmos y lunas.
Manos, labios, presencia.
Tú; un regalo.
Me miras hacia el cielo del techo.
Me bajas hacia el suelo, el infierno bueno.
Hombros, muñecas, paciencia.
La libertad de amar.
La represión a no sentir.
Guerra impredecible.
En estas líneas del relato
No pasaron más de cien
Ni menos de cincuenta segundos.
Porque desde que abrí mis ojos
Ya estaba pensando en Ti...
lunes, 1 de junio de 2009
Sin Pedir/ Te Recibí.
Me detuve en la misma esquina
Para esperar tu figura en la luz de ese foco.
La luz de allá me dijo: Espérala!
La luz vecina me dijo: Ámala!
Los edificios dibujaban un corazón para Ti.
Y que entre mis dedos aparece una flor.
Te regalo un ramo de besos.
Y un campo de caricias.
Y en esa colina... está tu Hogar
Para cuando la lluvia simule que no hay nada en tu Vida.
Soy un dramaturgo: para que lloremos y riamos juntos.
Soy un músico: para que seamos notas de una bella armonía.
Aparece el Sol y amanece en nuestros corazones.
Llenos de dicha; se apagan los focos.
Que Tú eres mi Luz diaria.
Farol en medio de la mar nunca navegada.
Se pasó por mis ojos la niñez.
En donde no dije la palabra.
En donde no ví tu figura por el pasillo.
En donde el vidrio dejó de empañarse.
Y se fue junto contigo, hacia tus sueños
Cerré las manos.
Abrí los ojos como dos soles en eclipse.
Junté mis pies.
Y alzé el vuelo de la chispa que me hacía vivir.
Para ser contigo esa Luz Diaria.
Ya no me detuve en la misma esquina
Para esperar tu figura en la luz de ese foco.
Sacaron los faroles...
Y nuestra almas se fueron en un soplo...
Para esperar tu figura en la luz de ese foco.
La luz de allá me dijo: Espérala!
La luz vecina me dijo: Ámala!
Los edificios dibujaban un corazón para Ti.
Y que entre mis dedos aparece una flor.
Te regalo un ramo de besos.
Y un campo de caricias.
Y en esa colina... está tu Hogar
Para cuando la lluvia simule que no hay nada en tu Vida.
Soy un dramaturgo: para que lloremos y riamos juntos.
Soy un músico: para que seamos notas de una bella armonía.
Aparece el Sol y amanece en nuestros corazones.
Llenos de dicha; se apagan los focos.
Que Tú eres mi Luz diaria.
Farol en medio de la mar nunca navegada.
Se pasó por mis ojos la niñez.
En donde no dije la palabra.
En donde no ví tu figura por el pasillo.
En donde el vidrio dejó de empañarse.
Y se fue junto contigo, hacia tus sueños
Cerré las manos.
Abrí los ojos como dos soles en eclipse.
Junté mis pies.
Y alzé el vuelo de la chispa que me hacía vivir.
Para ser contigo esa Luz Diaria.
Ya no me detuve en la misma esquina
Para esperar tu figura en la luz de ese foco.
Sacaron los faroles...
Y nuestra almas se fueron en un soplo...
sábado, 11 de abril de 2009
En un 11 de Noviembre dije.
Ya no es soportar la ventolera
Tampoco las cosas perceptibles a lo sentidos.
Es acercarse a lo frágil divino.
Recepción del ambiente en coma.
Vista fija pero segura.
Son los solitarios brazos y los corazones calmados
De hambre y frío; quizás se mueren.
A lo mejor vuestro lapzo nunca resucite al presente
Así reposará tu manto en mis palmas.
Quizás acarameladas para cuando cambiemos nuestro mundo.
Dicho de rosa, dicho de pena deseada.
Es el relato de apertura de lo jamás dicho.
Os guardaré en la última página de la vida.
No llegarás nunca allí, porque tu sabes... la eternidad.
Viviendo siempre el día.
Cierro los ojos; simulo la noche.
Una tras otra pasan las letras que hacen un cónclave de miradas sin palabras.
Práctico, útil, pero ajeno será todo cuando se rasgue este velo.
Pienso mucho en ella y en esto, que la franqueza puede ser lo doble de lo individual
Y que lo individual se exprese en un silencio.
Ya no es soportar la ventolera.
Es solo sumarse a ella, para abrazarla con todas mis fuerzas.
Tampoco las cosas perceptibles a lo sentidos.
Es acercarse a lo frágil divino.
Recepción del ambiente en coma.
Vista fija pero segura.
Son los solitarios brazos y los corazones calmados
De hambre y frío; quizás se mueren.
A lo mejor vuestro lapzo nunca resucite al presente
Así reposará tu manto en mis palmas.
Quizás acarameladas para cuando cambiemos nuestro mundo.
Dicho de rosa, dicho de pena deseada.
Es el relato de apertura de lo jamás dicho.
Os guardaré en la última página de la vida.
No llegarás nunca allí, porque tu sabes... la eternidad.
Viviendo siempre el día.
Cierro los ojos; simulo la noche.
Una tras otra pasan las letras que hacen un cónclave de miradas sin palabras.
Práctico, útil, pero ajeno será todo cuando se rasgue este velo.
Pienso mucho en ella y en esto, que la franqueza puede ser lo doble de lo individual
Y que lo individual se exprese en un silencio.
Ya no es soportar la ventolera.
Es solo sumarse a ella, para abrazarla con todas mis fuerzas.
Viajé desde Mi para llegar hasta Ti.
Sabes?
Anoche sentí tu presencia.
Cerré mi cortinaje y me dediqué a pensar.
Me embarqué en un mundo sublime
En donde las flores son eternas con el llanto de las ninfas
Y las mariposas desenredan sus cabellos, posándose allí.
Se impregnaron de la luz rubí.
Con aromas de las musas.
Aquel cortinaje era verde.
Hojas disueltas en mareas de árboles frágiles.
Son las manos de la naturaleza
Que abraza a sus amados seres mágicos.
Las siluetas crecen con el reflejo de la vertiente
Son las lágrimas que viajan hasta tus ojos.
Laten fuerte las nubel del cielo.
Aparece de la nada tu nidos de ejes.
Movimientos finos de caricias.
Sacuden mi aura incolora.
Los elementos danza al compás de un sol naciente.
Es tu corazón que palpita tan sólo por el amor a lo que realizas.
Simplemente...
Vuelos de sueños, es relatar tu presencia en los míos.
Inundan los anhelos de aquel libro eterno y vivo.
Como el arte en el cuerpo, o en otra forma es sentir tu propia identidad.
Emergen los recuerdos cuerdos, de mi mente a una hoja de papel.
Nunca será el fin, siempre será el principio de lo contínuo.
Trazo una figura en la arena, como el vivir es una obra maestra.
Añoro encontrar lo perdido en un saludo y nunca comprender la despedida.
Despertar y abrir los ojos...!!!
Te relaté mi mundo interno, en letras como un intento.
Anoche sentí tu presencia.
Cerré mi cortinaje y me dediqué a pensar.
Me embarqué en un mundo sublime
En donde las flores son eternas con el llanto de las ninfas
Y las mariposas desenredan sus cabellos, posándose allí.
Se impregnaron de la luz rubí.
Con aromas de las musas.
Aquel cortinaje era verde.
Hojas disueltas en mareas de árboles frágiles.
Son las manos de la naturaleza
Que abraza a sus amados seres mágicos.
Las siluetas crecen con el reflejo de la vertiente
Son las lágrimas que viajan hasta tus ojos.
Laten fuerte las nubel del cielo.
Aparece de la nada tu nidos de ejes.
Movimientos finos de caricias.
Sacuden mi aura incolora.
Los elementos danza al compás de un sol naciente.
Es tu corazón que palpita tan sólo por el amor a lo que realizas.
Simplemente...
Vuelos de sueños, es relatar tu presencia en los míos.
Inundan los anhelos de aquel libro eterno y vivo.
Como el arte en el cuerpo, o en otra forma es sentir tu propia identidad.
Emergen los recuerdos cuerdos, de mi mente a una hoja de papel.
Nunca será el fin, siempre será el principio de lo contínuo.
Trazo una figura en la arena, como el vivir es una obra maestra.
Añoro encontrar lo perdido en un saludo y nunca comprender la despedida.
Despertar y abrir los ojos...!!!
Te relaté mi mundo interno, en letras como un intento.
viernes, 10 de abril de 2009
La anécdota del alma.
Cuenta la historia...
Que las aves vuelan sobre las nubes
Que las flores crecen en medio de los océanos
Y que tus caricias son susurros de la Luna.
Te he dibujado como una sombra
Te he visto como un fantasma.
Me has visto como lloro mis penas.
Mi lámpara ya no te alumbra.
Y así ha quedado botada mi sombra.
De ya haber muerto en el intento de volar.
Quizás te has ido a lo largo del camino.
Las ramas de los árboles.
Las aves con sus trinos.
Es por eso que ellas
Se acercan a la galaxia.
La tarea cúlmine de tu vida es volar.
Junto a las estrellas.
Ya pronto serás un ángel.
Y los corazones dolidos serán tu trabajo.
Mi corazón te necesita.
Espero que no te separes de mi lado.
Que las flores crecen en medio de los océanos
Y que tus caricias son susurros de la Luna.
Te he dibujado como una sombra
Te he visto como un fantasma.
Me has visto como lloro mis penas.
Mi lámpara ya no te alumbra.
Y así ha quedado botada mi sombra.
De ya haber muerto en el intento de volar.
Quizás te has ido a lo largo del camino.
Las ramas de los árboles.
Las aves con sus trinos.
Es por eso que ellas
Se acercan a la galaxia.
La tarea cúlmine de tu vida es volar.
Junto a las estrellas.
Ya pronto serás un ángel.
Y los corazones dolidos serán tu trabajo.
Mi corazón te necesita.
Espero que no te separes de mi lado.
Tus días tristes.
Veo luces transparentes
Como un recorrido de noria
Pasan, me iluminan, me sonríen.
El reloj murmura que nuestro tiempo pasa
Y que mis manos deben guardar el tesoro de pensar en Ti.
Creencia de la popular lira vanguardista
Es amar lo creíble.
Ruiseñores, celestina de amores unidos.
Los jueces de lo nuestro son los elementos del parque
Nos hacen dormir en almohadas fabricadas de pétalos caídos.
Columpios y acrobacias entre aquellas hojas limpias
Por las lágrimas de la doncella.
Crío ángeles para emancipar tus sentimientos
Refugiados en el eterno invierno que vives día a día.
Y verás que los milagros no los hacen solo los santos en sus altares
Del paso, hacia una montaña miras en la cumbre tu vida.
Cuenca, paraíso, escuela.
Velo tus sueños en lo alto
Para cuando llegue a habitar tu alma esa niebla.
Que hace imposible visualizar el brillo de tu estrella.
Como un recorrido de noria
Pasan, me iluminan, me sonríen.
El reloj murmura que nuestro tiempo pasa
Y que mis manos deben guardar el tesoro de pensar en Ti.
Creencia de la popular lira vanguardista
Es amar lo creíble.
Ruiseñores, celestina de amores unidos.
Los jueces de lo nuestro son los elementos del parque
Nos hacen dormir en almohadas fabricadas de pétalos caídos.
Columpios y acrobacias entre aquellas hojas limpias
Por las lágrimas de la doncella.
Crío ángeles para emancipar tus sentimientos
Refugiados en el eterno invierno que vives día a día.
Y verás que los milagros no los hacen solo los santos en sus altares
Del paso, hacia una montaña miras en la cumbre tu vida.
Cuenca, paraíso, escuela.
Velo tus sueños en lo alto
Para cuando llegue a habitar tu alma esa niebla.
Que hace imposible visualizar el brillo de tu estrella.
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