sábado, 20 de junio de 2009

Letras con sabor a noche fría.

Peldaño a peldaño.
Bajo y vuelvo a subir.
Ya no te veo igual.
Te veo mirando tus propias pupilas.
Miro de abajo hacia arriba.
Es tu perfil en medio de la neblina.

No dejes que yo me vea llorar.
Porque vendrá la noche larga.
La paciencia y la vigilia.
No resucitaré de entre los muertos.
Ni menos un tercer día.
Pero si iré a contemplar.
Como es el choque entre la almohada
Y tus cabellos.

Paso de nuevo por el mismo lugar.
A ver si canto o muero.
Rio o bostezo.
Saco mi catalejo
Y se lo paso a la luna
Para que vea paso a paso
El retroceso, detención y avance.
Unidad entre espíritus y sentimientos.

Así es el saludo.
Así es el despido.
A veces se Quiere.
Pero ya no puedo seguir fingiendo
Mis suspiros con esa ráfaga de hojas y viento.

Desalojan mis ideas.
Quedo libre
Pero prisionero de una soledad ajena.
No tengo foto.
Tampoco hay rostro.
Tomo mis cosas envueltas en la superficie escarchada.

Mis manos a los guantes.
Mis manos con guantes a los bolsillos.
Eras algo normal o divino?
Alabanza o un rechazo?

Se cortó la luz.
Buenas noches, me despido...

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