Sentados, inclinados.
Con los ojos hacia la superficie inerte.
Decretan sueños de niño.
Como la maravilla del mundo.
Viajero, sereno; movible a la hora del día.
Día que ya viaja para dormir junto a las maletas.
Por allá arriba las sujetan alas de algodón.
Seres de perla fina y espuma.
Amarran nuestras almas para que la fe
Que yace en la cuna, cresca, se desarrolle y jamás muera.
La trascendencia es su causa.
Causa es la vida dentro de un libro de cuentos.
Ser valientes, armoniosos.
Que la vista sea un proyector de ideas de luz.
Sin luz no tengo vida: muerto vivo.
Vegetación lúgubre, visionaria, decorativa del estrecho camino.
Pendiente positivismo de los colores diarios.
Como lo dijo la sabiduría de los movimientos... la vida está llena de ellos.
Desearía que no se fuera el amparo
De las lámparas verdes que sujetan tus manos.
Peso/ contrapeso; la agilidad de deseos prósperos.
Prósperos ojos, eterno resplandor.
No somos nada dentro de lo mucho
Somos mucho dentro lo poco.
¿Alguna vez los humanos tendrán alas?
- Las tenemos... solo algunos la saben utilizar- replicó ella, tomándole la mano en medio del bosque.
:)
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